Copazos en Santander
Esta noche me marcho a Santander por 24º verano en mi vida. Creo que aunque llevase 50 años yendo, aún no me habría cansado. Santander en Agosto, y sobre todo, de noche, es probablemente uno de los sitios más divertidos que hay. Claro que, supongo que la mejor parte nos la llevamos los que nos volvemos a encontrar un verano tras otro desde hace muchos años. La mayoría no hemos cruzado jamás una palabra entre nosotros, pero nos hemos visto crecer, divertiéndonos, tajados, en la playa, en misa, en los fondeaderos, de pinchos, paseando por Pereda…y eso une.
Divagaciones aparte; una noche de verano en Santander empieza, o bien precisamente por los pinchos (sitios como Casa Lita, Las Olas, Pata Negra o El Diluvio son imprescindibles mientras que no recomiendo en absoluto Las Hijas de Florencio porque siempre está abarrotado y tampoco es tan bueno), o más tarde en la Plaza de Cañadío, hervidero de gente de todo tipo, tanto jóvenes como padres con niños, lo mejor y lo peor de cada casa. Las copas son bien baratas, y cualquier bar de la plaza es bueno (una vez allí cada uno encuentra su sitio rápidamente por el tipo de gente que hay en la puerta). Al final de todas formas uno nunca se queda dentro, sino que se saca su copa a la calle o a las escaleras, y ese es el verdadero ritual. Cañadío es un hormiguero a cualquier hora: a medida que se van los padres, los van sustituyendo los más noctámbulos que empiezan a llegar a la una…
A determinada hora hay que irse de Cañadío y eso no se sabe, se respira en el aire. Hay varios sitios donde continuar la noche, para todos los gustos. Para seguir en el mismo plan (copa en la mano, buena música y charlar), están bien La Barbería (saliendo de la plaza por la izquierda, en Hernán Cortés, a pocos metros), Runner (hay que caminar, está al final de Menéndez Pelayo), La Copita (subiendo por Menéndez Pelayo, a 5 minutos)…aunque los sitios los dicta la moda, y al final es más práctico enterarse de a dónde va el resto. Hay otro sitio bastante popular: BNS (Buenas Noches Santander). Es una discoteca situada en el antiguo Balneario del Sardinero, en la primera playa. Suelen tener música para todos los gustos y lo mejor es que como está en la playa, a ratos la gente se sale por grupos y se sienta en la arena (de nuevo, no hay mejor cosa que terminar el día mirando al mar!). Bueno, es recomendable si está animado (a partir de las 3 o así)…y es recomendable huir si hay alguna despedida de soltero o celebración de boda, y es que hasta en los mejores sitios el mal gusto campa a sus anchas. Estos son los sitios que os propongo yo pero hay mil otros, Santander tiene una vida nocturna muy intensa.
Termino con dos sitios algo diferentes para no hacer el plan de siempre: Rocambole (en Hernán Cortés casi al lado de las Hijas de Florencio), un garito chulísimo decorado en plan nostálgico años 60 y donde todos los jueves hay conciertos en directo de rock, blues etc, y el resto de los días buena música y preciosas camareras), y la terraza del Hotel Real (en Pérez Galdós), probablemente el sitio más elegante y con las mejores vistas a la bahía de toda la ciudad. Es que Santander, es mucho Santander…
(Vistas desde el Hotel Real)



August 10th, 2007 at 3:25 pm
Hola Ric!
Genial el blog! a ver que rinconces nos vas descubriendo que estoy impaciente
un abrazo grande
Inma